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ERC, la llamada “epidemia silenciosa”

ERC, la llamada “epidemia silenciosa”

Cada 11 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, pero, en esta ocasión los profesionales lo hacen con una doble preocupación: la alta prevalencia de las enfermedades renales que no deja de aumentar y lo vulnerables que ha dejado la pandemia a los pacientes

La tasa de mortalidad y la prevalencia de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) ha aumentado en la última década, afectando ya a 7 millones de españoles, y la tendencia “no parece que vaya a revertirse”, alertan los expertos.

Por si fuera poco, estos pacientes se han visto todavía más vulnerables ante la pandemia, en la que han llegado a alcanzar ante el virus unas tasas de contagio y mortalidad más elevadas que las del resto de población.

Así lo asegura la presidenta de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N), Patricia de Sequera, quien detalla que la pandemia ha acentuado y puesto de manifiesto “con especial crudeza la gravedad del problema en España y en todos los países avanzados”.

Este 2021, se conmemora el Día Mundial del Riñón con la doble preocupación entre los profesionales: la prevalencia que se mantiene ascendente y el “fuerte golpe” a los pacientes propiciado por la pandemia.

La enfermedad en datos

Además de resaltar el crecimiento de la prevalencia, la S.E.N advierte de que el número de personas en Tratamiento Renal Sustitutivo (es decir, diálisis o trasplante) en España ya supera las 1.350 personas por millón de población (pmp).

En este sentido, la incidencia sigue aumentando y se sitúa ya en 152 pmp, lo que supone que más de 7.100 personas iniciaron diálisis o trasplante en 2019, según datos proporcionados por la S.E.N. Asimismo, más de 64.000 pacientes españoles necesitan un tratamiento que reemplace la función de sus riñones.

Este incremento de la prevalencia e incidencia de la ERC, explican los profesionales, se relaciona con factores de riesgo como:

  • La diabetes.
  • La enfermedad cardiovascular (responsable  del 50 % de los casos).
  • La obesidad.
  • La hipertensión arterial.
  • El tabaquismo.

“Con hábitos de vida saludable se podría frenar este avance”, aseguran desde la S.E.N.

A ello se le suma, comentan, que es una enfermedad que presenta síntomas poco reconocibles en sus estadios iniciales y que cuenta con una tasa de infradiagnóstico que supera el 40 %.

Del mismo modo, la S.E.N señala que la tasa de mortalidad ha crecido y que, en 2018, fallecieron 5.100 personas en Tratamiento Renal Sustitutivo, es decir, 14 personas al día.

Más vulnerables ante la pandemia

Los expertos califican la situación como “un preocupante panorama que se ha venido a sumar en 2020 el impacto de la Covid-19” y que, aseguran, se ha cebado de forma especial con estos pacientes.

En España la tasa de contagio de los pacientes en Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) ha alcanzado un índice del 5 % -más alto que la población en general-, y una tasa de mortalidad superior al 25 % del total de pacientes en TRS contagiados, según la S.E.N.

Además, los pacientes en hemodiálisis son, para los expertos, los más afectados, pues la mortalidad frente a la COVID-19 en este grupo asciende “aún más, hasta llegar al 30 %”.

La vulnerabilidad de los afectados por la ERC, señalan, se ha demostrado muy alta debido a la imposibilidad del distanciamiento y confinamiento social, así como a la necesidad de desplazarse a los centros sanitarios varias veces a la semana para acudir a las sesiones de terapia renal.

Frente a esta flaqueza, tanto la presidenta de la S.E.N como el presidente de la Federación Nacional ALCER de pacientes renales, Daniel Gallego, y el presidente de SEDEN (Sociedad Española de Enfermería Nefrológica), Juan Francisco Pulido, demandan que este colectivo se considere prioritarios en el plan de vacunación contra la COVID-19.

Vivir bien con enfermedad renal en el contexto de la pandemia que estamos viviendo, significa estar vacunado frente a la Covid-19, por ser las personas con enfermedad renal un colectivo especialmente vulnerable y de riesgo“, reclama Gallego.

Desnutrición, otro añadido

Debido al alto predominio del deterioro nutricional que lleva consigo la enfermedad renal crónica, algunos profesionales de la salud advierten de una peor evolución de la infección por SARS-CoV-2 en estos pacientes como consecuencia.

Según el estudio ‘EMID’, la mitad (50,7 %) de los pacientes en hemodiálisis que participaron en él, padecen desnutrición moderada, severa o extrema. En el caso de los pacientes renales en diálisis peritoneal (DP) la desnutrición alcanza al 33 %; y solo un 12,4 % de ambos tipos de pacientes recibe suplementación nutricional oral.

“Cualquier proceso infeccioso y/o inflamatorio añadido a la fragilidad que presentan los hace más proclives a aumentar la que ya tenían o a desarrollarla”, detalla la doctora Guillermina Barril, jefa de Servicio de Nefrología en el Hospital Universitario de La Princesa.

Por otro lado, desde que comenzó la pandemia, los especialistas han visto que un 30 % de pacientes con infección por SARS-CoV-2 pueden desarrollar fracaso renal agudo (pérdida de la capacidad del riñón para filtrar deshechos de la sangre), lo cual constituye un factor de riesgo independiente para la mortalidad hospitalaria.

Hábitos para no enfermar

Al igual que en otras patologías, para la enfermedad renal crónica los pacientes también deben cuidar su salud, tanto física, como mental, para que no afecte de forma severa o, incluso, poder evitarla, según los expertos.

Entre algunas recomendaciones, resaltan tener una buena educación sobre la patología para poder manejar los síntomas y que exista adherencia al tratamiento, así como la práctica de hábitos de vida saludables.

Desde su experiencia como paciente al que le han hecho un trasplante, el actor y director Jose Corbacho reafirma la importancia de estos elementos, sobre todo los relacionados con llevar una vida saludable.

La enfermedad renal es una enfermedad muy grave, que está ahí, pero que no te enteras hasta que te toca“, detalla Corbacho.

Del mismo modo, los expertos lanzan ocho “reglas de oro” para reducir el riesgo de tener Enfermedad Renal Crónica:

  1. Mantente en forma, estate activo.
  2. Sigue una dieta saludable.
  3. Comprueba y controla tu nivel de glucosa en sangre.
  4. Comprueba y controla tu presión arterial.
  5. Mantén una ingesta de líquidos adecuada.
  6. No fumes.
  7. No te automediques ni tomes antiinflamatorios ni analgésicos regularmente si no te los indica tu médico.
  8. Comprueba tu función renal si tienes uno o más factores de “alto riesgo”, por ejemplo, si tienes diabetes, hipertensión u obesidad.

 

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