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Alimentación en hemodiálisis

Alimentación en hemodiálisis

Si hace unos días hablábamos de cómo prevenir la enfermedad renal crónica (ERC) con la dieta, o cómo ralentizar una vez ya existe diagnóstico – recordemos que no es el único factor, pero sí uno de los más importantes–, en este post nos centramos en qué hay que tener en cuenta para realizar una alimentación correcta cuando los riñones dejan de funcionar y se precisa una técnica sustitutiva; hablamos de alimentación en diálisis.

Existen dos métodos principales: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal.

La primera dura alrededor de cuatro o cinco horas y se realiza tres días a la semana; la segunda es diaria y son diversos ciclos que se hacen durante el día y la noche.

Aunque la finalidad de ambas técnicas es la misma, eliminar exceso de líquidos y toxinas como harían unos riñones sanos, la alimentación en diálisis se debe adaptar a la tipología, las características y frecuencia del tratamiento que se lleva a cabo.

EN LA ALIMENTACIÓN EN HEMODIÁLISIS ¿QUÉ NUTRIENTES SE DEBEN CONTROLAR?

La alimentación en hemodiálisis debe mantener las propiedades de una dieta adecuada –saludable, equilibrada, completa– pero teniendo en cuenta ciertas modificaciones.

Se debe poner atención a ciertos nutrientes y controlar algunos alimentos.

Veamos cuáles son y cómo hacerlo:

  • PROTEÍNAS

Durante las últimas etapas de la enfermedad renal crónica, antes de entrar en diálisis, se aconseja moderar el consumo de proteínas porque éstas favorecen la evolución de la enfermedad.

Por el contrario, una vez en diálisis, se aconseja aumentar el aporte proteico porque las necesidades se ven aumentadas debido a que se pierden aminoácidos y/o proteínas como efecto secundario de la técnica.

Las raciones no han de ser abundantes, pero sí mayores que las que se planteaban en otras etapas de la enfermedad. 

La cantidad aconsejada la debe calcular un dietista-nutricionista en función del peso, analítica, edad, incluso de la técnica realizada, ya que quien hace diálisis peritoneal precisa de más proteínas porque se realiza cada día de la semana.

“Durante las últimas etapas de la ERC se aconseja moderar el consumo de proteínas. Por el contrario, una vez en diálisis, se aconseja aumentar el aporte proteico”

  • SODIO

El consejo de minimizar el consumo de sal no varía una vez se entra en diálisis.

Evitarla puede ser una buena manera de reducir la sensación de sed y la retención de líquidos.

De nuevo, no sólo hay que pensar en la sal que se añade para cocinar, es incluso más importante la que está “escondida” en los alimentos preparados como las conservas, pre-cocinados, embutidos, etc.

Cuanto menos se consuman, más fácil será controlar la cantidad de sal que se ingiere.

Un consejo importante: los productos bajos en sodio suelen llevar una sal sustitutiva que lleva potasio, por lo que tampoco son aconsejables para las personas en diálisis.

“Hay que minimizar el consumo de sal, la que se añade al cocinar y aquella ‘escondida’ en los alimentos preparados”.

  • POTASIO

Aquí empiezan a verse más las diferencias de alimentación en diálisis en función de la técnica escogida. 

En la diálisis peritoneal es más difícil ver un cúmulo nocivo de potasio en la sangre porque se hace diariamente.

Por esta razón, no es tan necesario restringir o medir los alimentos que son ricos en este mineral como son ciertas frutas, verduras y hortalizas, frutos secos, patatas, legumbres, etc.

Sin embargo, en la hemodiálisis no sólo se deben controlar las raciones diarias o semanales de estos alimentos, sino que muchas veces además se precisa cocinarlos bien para que reduzcan su contenido de potasio.

Y ¿cómo lo conseguimos? Igual que ocurre con la sal, el potasio se pierde cuando el alimento está en contacto con agua, por lo que, pelarlos, cortarlos, remojarlos y hervirlos es una manera óptima de reducir su contenido.

“En diálisis peritoneal no es necesario evitar los alimentos ricos en potasio. En hemodiálisis en cambio, se deben restringir alimentos ricos en este mineral y también la forma de cocinarlo“.

  • FÓSFORO

Si antes decía que el potasio está más presente en alimentos de origen vegetal, el fósforo lo está más en alimentos de origen animal y, por lo tanto, los alimentos que son ricos en proteínas también lo suelen ser en fósforo.

Como hemos dicho que los pacientes que realizan diálisis peritoneal necesitan más proteínas que los que están en hemodiálisis, éstos suelen presentar cifras más elevadas en sangre de fósforo, pero, en el fondo, ambos deben cuidar la ingesta de este mineral.

Un detalle que tenemos en cuenta los nutricionistas y que explicamos a nuestros pacientes, es que el fósforo inorgánico, que se usa como aditivo, es el más dañino de los que podemos encontrar en los alimentos (orgánico o inorgánico).

Por esta razón, antes de reducir el consumo de carnes, pescados o huevos, aconsejaremos que eviten embutidos, refrescos tipo cola y preparaciones o conservas que tengan este aditivo entre sus ingredientes.

“Tanto en casos de diálisis peritoneal, como en hemodiálisis, se debe cuidar la ingesta de fósforo, sobre todo de fósforo inorgánico”

  • FLUIDOS

De nuevo, nos encontramos diferencias según la técnica de diálisis elegida. 

Los pacientes que hacen diálisis peritoneal no deben controlar tan estrictamente la cantidad que beben, a no ser que su médico indique lo contrario, porque lo eliminan a diario.

En la hemodiálisis, como el paciente se conecta a la máquina días alternos de la semana, debe limitar lo que bebe para no acumular demasiado líquido en su cuerpo, forzar la función del corazón e incluso encharcar sus pulmones.

La cantidad diaria aconsejada es únicamente de medio litro de cualquier líquido que se tome –agua, infusión, leche, zumo, etc.

Si el paciente aún orina, puede beber la equivalencia de lo que orine a diario más el medio litro indicado.

Por ejemplo, si orina un litro cada día, puede beber un litro y medio diario.

“Los pacientes en diálisis peritoneal no deben controlar estrictamente la cantidad que beben. Sin embargo, en la hemodiálisis, deben limitar los líquidos ingeridos para no forzar la función del corazón e incluso ‘encharcar’ los pulmones”

Estas indicaciones de alimentación en hemodiálisis, aunque suelen precisarlas la gran mayoría de pacientes, deben ajustarse según cada caso ya que no todo el mundo se alimenta igual ni precisa la misma pauta de hemodiálisis.

Es por ello que un dietista-nutricionista especialista debe indicar estas recomendaciones facilitando además un menú diario o semanal, recetas, trucos para la compra, etc. y así simplificar y hacer agradable una parte tan importante del día a día: comer.

 

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